PICOLINATO DE CROMO Y COMPOSICIÓN CORPORAL

 

El cromo es un mineral esencial que no es producido por el cuerpo y, por lo tanto, debe  obtenerse de la alimentación. Es importante en el metabolismo de las grasas, carbohidratos y proteínas. De hecho, se combina con ácido picolínico para incrementar su absorción. El cromo tiene una función importante en el metabolismo de la insulina, regulando la capacidad que tienen las células de tolerar esta hormona y ayudar al control de los niveles de glucosa en la sangre (1). De esta manera, podría favorecer la atenuación de picos de insulina y por ende contribuir a la mejora de la composición corporal. 

Es bien sabido que la obesidad es un problema a nivel mundial y que se ha asociado como la causa de numerosos problemas de salud. Debido al gran impacto económico que tiene en el área de la salud, tanto física como psicológica, se ha desarrollado numerosos estudios para combatir la obesidad y con el objetivo principal de generar estrategias para optimizar la pérdida de peso. En este sentido, más allá de controlar la masa corporal (peso), la meta es reducir la masa grasa mientras que se mantiene la masa magra.

La pérdida de peso a partir de la masa muscular implica la disminución del metabolismo basal, aumento de la fatiga, descenso de la función neuromuscular y un mayor riesgo de lesión (2,3). Además, se ha observado que el peso perdido a costa de reducir la masa magra es fácilmente recuperado (4) y sobre todo podría recuperarse en forma de masa grasa (5).

El Picolinato de Cromo podría ser un gran ayudante en la pérdida de peso, manteniendo la masa magra

 

La cantidad diaria recomendada de Cromo es de 50-200 microgramos al día; sin embargo, es muy frecuente que la población no alcance a suplir las cantidades recomendadas, por lo que podría verse beneficiada por la suplementación con Picolinato de Cromo. En particular, varios estudios indican que el Picolinato de Cromo podría ser un gran ayudante en la pérdida de peso, manteniendo la masa magra. De hecho, se indica que la suplementación con 200-400 microgramos de Picolinato de Cromo al día mejora la composición corporal (6).

Como se mencionaba anteriormente, la combinación de ácido picolínico con Cromo genera una mayor biodisponibilidad del Cromo al compararse con otras sales de este mineral. Además, dicha combinación ha mostrado mejorar la sensibilidad a la insulina (7), lo cual se traduce en una mejora en la composición corporal debido a la influencia que tiene esta hormona en la síntesis de ácidos grasos y triglicéridos, además del aumento en la producción de proteínas musculares (8,9). Por ejemplo, se ha reportado que los niveles de colesterol total y apolipoproteína B (proteína principal del LDL, comúnmente llamado “colesterol malo”) disminuye de manera considerable con la toma de Picolinato de Cromo y un programa de entrenamiento y alimentación controlada. Por otro lado, los niveles de apolipoproteína A (principal proteína del HDL, llamado “colesterol bueno”) aumenta durante la suplementación.

 

Figura 1: estructura molecular del Picolinato de Cromo

Estos y muchos más efectos son analizados en una reciente publicación de Willoughby et al. (2018), miembros de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva, en donde se concluye que integrar un aporte correcto de macronutrientes, favorecer la restricción calórica, entrenar la fuerza y consumir Picolinato de Cromo puede ser una estrategia bastante efectiva para preservar o incrementar la masa magra mientras se maximiza la reducción de grasa corporal (10). 

PICOLINATO DE CROMO de PURE LAB está desarrollado y recomendado para todas aquellas personas con falta de cromo y quienes buscan una ayuda en la pérdida de peso manteniendo la masa muscular.

 

 

PICOLINATO DE CROMO| PURE LAB

 

 

 

 

Bibliografía:

*Traducciones tomadas del texto de Willoughby et al. (10)

  1. Anderson, R.A.; Kozlovsky, A.S. Chromium intake, absorption and excretion of subjects consuming self-selected diets. Am. J. Clin. Nutr. 1985, 41, 1177–1183.
  2. Tsai, A.; Wadden, T.A. Systematic review: An evaluation of major commercial weight loss programs in the United States. Ann. Intern. Med. 2005, 142, 56–66.
  3. Ravussin, E.; Lillioja, S.; Knowler, W.C.; Christin, L.; Freymond, D.; Abbott, W.G.; Boyce, V.; Howard, B.V.; Bogardus, C. Reduced rate of energy expenditure as a risk factor for body-weight gain. N. Engl. J. Med. 1988, 318, 467–472.
  4. Forbes, G. Longitudinal changes in adult fat-free mass: Influence of body weight. Am. J. Clin. Nutr. 1999, 70, 1025–1031.
  5. Dulloo, A.; Jacquet, J.; Montani, J.P. How dieting makes some fatter: From a perspective of human body composition autoregulation. Proc. Nutr. Soc. 2012, 71, 379–389.
  6. Kaats, G.R.; Blum, K.; Fisher, J.A.; Adelman, J.A. Effects of chromium picolinate supplementation on body composition: A randomized, double-masked, placebo-controlled study. Curr. Ther. Res. 1996, 57, 747.
  7. McCarty, M.F. Homologous physiological effects of phenformin and chromium picolinate. Med. Hypotheses 1993, 41, 316–324.
  8. Felig, P. Amino acid metabolism in man. Annu. Rev. Biochem. 1975, 44, 933–955.
  9. Press, R.I.; Geller, J.; Evans, G.W. The effect of chromium picolinate on serum cholesterol and apolipoprotein fractions in human subjects. West. J. Med. 1990, 152, 41–45.
  10. Darryn Willoughby , Susan Hewlings , Douglas Kalman. Body Composition Changes in Weight Loss: Strategies and Supplementation for Maintaining Lean Body Mass, a Brief Review. Nutrients 2018, 10(12), 1876.