¿NAC? CARACTERÍSTICAS E IMPORTANCIA

La N-Acetilcisteína (abreviado como NAC) es una sustancia que encontramos en nuestro organismo gracias a su producción desde el aminoácido Cisteína y que presenta propiedades mucolíticas, es decir, logra que las secreciones mucosas sean menos viscosas y más fluidas,  haciendo que sea más fácil su expulsión.

 

La cisteína es un aminoácido no esencial y, junto con la glicina y el glutamato, forman la reconocida molécula de Glutatión. La glicina y el glutamato se encuentran fácilmente disponibles dentro del cuerpo y se cree que la disponibilidad de cisteína es la etapa limitante en la producción de Glutatión (1). El Glutatión es uno de los antioxidantes fundamentales en el cuerpo humano (2) y es un componente esencial de la respuesta inmune (3).

 

Los antioxidantes son sustancias que pueden proteger a la célula de los efectos nocivos de los oxidantes o radicales libres y contrarrestan, de una manera directa o indirecta, los efectos de los mismos. Pero, ¿qué son los radicales libres? Pues existen dos tipos, los provenientes de oxígeno (que se les llama radicales libres de oxígeno, ROS) y los que derivan del nitrógeno (conocidos como radicales libres de nitrógeno, RNS). Los radicales libres de oxígeno son metabolitos muy reactivos e inestables, capaces de alterar moléculas de gran importancia biológica, como las proteínas, lípidos y el ADN.

 

El incremento de los radicales libres, bien sea por un aumento en su producción o por una falla de las moléculas que la controlan, puede provocar daños celulares y tisulares importantes que actualmente se relacionan con varias enfermedades como cáncer, Alzheimer, ateroesclerosis, artritis, fibrosis pulmonar, isquemias en miocardio y alteraciones hepáticas y renales fulminantes (12). Así, el exceso de producción de ROS y RNS podría generar efectos perjudiciales en muchas enfermedades como por ejemplo la diabetes (6, 7). Es por eso que las estrategias de suplementación con antioxidantes han sido evaluadas por su capacidad para disminuir los niveles de ROS y los efectos deletéreos del daño oxidativo/nitrosativo (8).

 

La acción antitóxica de este compuesto se ha comprobado en numerosas ocasiones. De hecho, la administración de NAC ha mostrado generar los siguientes resultados:

  1. Acción directa de eliminación o inactivación de radicales libres de oxígeno, principalmente por la donación del aminoácido cisteína e incremento de las concentraciones de glutatión.
  2. Acción citoprotectora (protección celular), sobre todo a nivel de células pulmonares y hepáticas oxidadas por los radicales libres. Este efecto de protección se genera a través de reducción de los fenómenos peroxidativos de membranas.

 

Ahora bien, dependiendo del tipo, duración e intensidad, el ejercicio físico estimula la producción de ambos tipos de especies (ROS y RNS), lo cual genera cambios en el estado redox del músculo esquelético (5). Aunque un nivel excesivo de ROS y RNS puede ejercer efectos nocivos en el músculo esquelético durante el ejercicio, niveles más bajos son cruciales para la adaptación de las rutas metabólicas y de las vías de señalización en respuesta al ejercicio. Por ejemplo, los cambios redox son esenciales para la producción y liberación de miocinas, como la interleucina 6 (IL-6), que en parte optimiza el suministro de combustible para la actividad sostenida (9). A pesar que la suplementación con antioxidantes en un primer momento puede ser considerada como beneficiosa, la consiguiente reducción en ROS/RNS podría tener efectos negativos. El estado redox muscular puede ser mejorado aportando a las células del músculo esquelético precursores naturales claves para la síntesis de Glutatión (e.j., N- acetilcisteína) y permitiendo que las células sinteticen lo que realmente requieren. La producción de radicales libres inducida por el ejercicio en el músculo esquelético no es perjudicial para la salud humana; por lo tanto, los antioxidantes endógenos pueden ser suficientes para proteger contra el daño oxidativo inducido por el ejercicio.

 

La evidencia sugiere que N-acetilcisteína por vía oral es un producto seguro, con excelente tolerabilidad, con un mecanismo bien definido de acción antioxidante al ser administrado por vía oral (10). Un estudio realizado en la University of Technology, Sydney, realizado con ciclistas, determinó que la suplementación con N-Acetilcisteína puede mejorar el rendimiento físico (4).

La N-Acetilcisteína tiene también otras aplicaciones médicas como su utilización para intoxicaciones por paracetamol, coadyuvantes oncológicos, para las afecciones respiratorias y mejoras de la salud cerebral entre otras.

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Incompatibilidades: No se han descrito.

Interacciones: Produce efecto hipotensor y aumento de la dilatación arterial en su administración con nitroglicerina. Informar de posible cefalea. Si se administra junto con antitusígenos, medicamentos que alivian o calman la tos, puede producir una reducción del reflejo de la tos y acumulación de secreciones bronquiales. Puede producir un aumento del aclaramiento y metabolitos de la carbamazepina, aumentando el riesgo de producción de ataques epilépticos.

Consideraciones en poblaciones especiales: En pacientes asmáticos o con insuficiencia respiratoria hay que tener un control estricto, porque puede producirse un efecto broncoconstrictor. Está contraindicado en pacientes con úlcera péptica por su efecto irritante de la mucosa gástrica. Puede interferir en estudios de cetona en orina. Puede aumentar o disminuir los valores del tiempo de protrombina. Durante el embarazo y lactancia hay que valorar el riesgo/beneficio; aunque los estudios realizados no sugieren efectos perjudiciales al respecto, es mejor no administrarla.

 

 Fuente: MTX College

 

Bibliografía:

 (1) Rimaniol A.C., Mialocq P., Clayette P., et al. (2001). Role of glutamate transporters in the regulation of glutathione levels in human macrophages. Am. J. Physiol. Cell. Physiol.281:C1964–70.

(2) Powers S.K., Jackson M.J. (2008). Exercise-induced oxidative stress: cellular mechanisms and impact on muscle force production. Physiol. Rev. 88: 1 2 4 3 – 7 6 .

(3) Dröge W., Sculze-Osthoff K., Mihm S., et al. (1994). Functions of glutathione and glutathione disulfide in immunology and immunopathology. Faseb j.. 8:1131–8.

(4) Effect of N-acetylcysteine on Cycling Performance after Intensified Training; Katie May Slattery1 , Ben Dascombe2 , Lee Kenneth Wallace1 , David j. Bentley3  and Aaron James Coutts1, Medicine & Science in Sports & Exercise: June 2014 – Volume 46 – Issue 6 – p 1114–1123.

(5) Powers S.K., Lennon S.L. (1999). Analysis of cellular responses to free radicals: focus on exercise and skeletal muscle. Proc. Nutr. Soc.58:1025–33.

(6) Newsholme P., Homem De Bittencourt P.I., O’Hagan C., et al. (2010). Exercise and possible molecular mechanisms of protection from vascular disease and diabetes: the central role of ROS and nitric oxide. Clin. Sci. 118:341–9.

(7) Newsholme P., Haber E.P., Hirabara S.M., et al. (2000). Diabetes associated cell stress and dysfunction: role of mitochondrial and non-mitochondrial ROS production and activity. J. Physiol. (Lond). 583:9–24.

(8) Stear S.J., Burke L.M., Castell L.M. (2009). BJSM reviews: A–Z of nutritional supplements: dietary supplements, sports nutrition and ergogenic aids for health and performance Part 3. Br. J. Sports Med. 43:890–2.

(9) Pedersen B.K. (2007). IL-6 signalling in exercise and disease. Biochem. Soc. Trans. 35:1295–7.

(10) Melo, A. (2018, Enero 13). Moco de vías respiratorias y N-acetilcisteína. Researchgate

(11).K. Currell, A. Syed Suplementos Dietarios, Alimentos para la Nutrición Deportiva y Ayudas Ergogénicas para la Salud y el Rendimiento K. Currell, A. Syed, C. E. Dziedzic, D. S. King, L. L. Spriet, J. Collins, L.M. Castell, S.J. Stear y L. M. Burke.

(12) Roll of the N-acetilcysteine as a sweeper of free radicals in intoxication by Paraquat. Steve Ting-Yuan Yeh,How-Ran Guo,Yu-Shan Su,Hung-Jung Lin,Ching-Chang Hou,Hsiu-Min Chen,Mei-Chi Chang,Ying-Jan Wang. Toxicology