¿ERES MÁS DE MONTAÑA? 6 RECOMENDACIONES NUTRICIONALES

 

El montañismo es una actividad deportiva que consiste en realizar ascensos y descensos en montañas de diferentes características ambientales. Para conseguir un óptimo desempeño atlético es necesario tener una adecuada disposición de nutrientes y sustratos energéticos, al punto que la alimentación y los suplementos dietarios son un pilar fundamental que representa la diferencia entre una jornada exitosa o una experiencia desagradable.

 

El montañismo engloba una gran cantidad de modalidades deportivas que pueden enmarcarse en cuatro grupos principales; Marcha (senderismo, excursionismo, etc.), Escalada (clásica, deportiva, en hielo, etc.), Resistencia (media maratón de montaña, duatlón en montaña) y Específicos (esquí de travesía, bicicleta de montaña, etc.)

 

Ahora bien, cualquiera que sea el tipo de montañismo, tal como un ascenso a una cumbre, una salida en bicicleta por montaña o la escalada, no deja de ser un trabajo físico bastante exigente para el organismo, sin tener en cuenta que solamente tenemos acceso a una cantidad limitada de alimentos y líquidos que deben ser seleccionados con extrema precaución. En general, la cantidad de suministros en la mochila o morral del montañista debe tener un peso de transporte ligero (lo cual limita la elección de alimentos) y deben ser duraderos (normalmente estas actividades se realizan por varias horas e incluso días).

 

Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente, a continuación se describen algunas recomendaciones nutricionales a tener en cuenta en la práctica del montañismo:

#1 Mantener un buen estado hídrico (evitar la deshidratación). Se recomienda sustituir el agua por una bebida isotónica, la cual aporta cierta cantidad de carbohidratos).

#2 Consumir alimentos de alto valor energético y poco volumen. Tener en cuenta que los carbohidratos sean de índice glucémico moderado o bajo (arroz, pasta, legumbres, yogures, pan de centeno, frutas, etc.)

#3 Las barritas energéticas a base de carbohidratos son una excelente opción, además que aportan vitaminas y minerales cuyo aporte se vuelve crítico en durante días de expedición. Otra opción son los hidrolizados de carbohidratos y proteínas en polvo, ya que están listos para mezclar con agua y tienen fácil disolución.

 

#4 Cada dos horas tomar una pequeña comida. Nunca esperar a tener hambre para comer, ya que la sensación de hambre es un mecanismo de emergencia que aparece ante situaciones de hipoglucemia, lo cual perjudicará notablemente la experiencia.

#5 Elegir alimentos que eviten problemas digestivos (vino, cerveza, quesos, embutidos, bollería, etc.)

#6 Tener precaución con la cafeína y las bebidas energéticas. Estas sustancias son diuréticas, es decir aumentan la filtración por parte de los riñones y, por lo tanto, se orina con más frecuencia y se puede alcanzar un estado de deshidratación fácilmente; teniendo en cuenta que la altura y el frío también propician la diuresis. 

 

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